miércoles, 17 de febrero de 2010

Hay ciertos gestos en él que poseen en sí mismos una naturaleza atávica, derivada de esa sensación de lo ya conocido. Hay también un espejo de dos silencios:ojos y labios, olores y notas musicales. El corpóreo tiene nombre de piedra entre los dedos. Desprende un calor táctil. El otro se eleva frente a la sombra y alberga un azar inoportuno.

miércoles, 13 de enero de 2010

Nadie. Misterio o enigma de vidas pasadas. ¿Y qué es la verdad? El pincel que habla mirándome la espalda. Signos que nacen a la luz de unos labios.
Leo la triste historia de dos cuerpos que existen como existen los astros, como existen los locos. Nadie se atreve a romper el velo. Nadie moldea con barro y fuego. Nadie.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Sí, te amé como nunca.El día destino que convocó a todos los que odian. En el mar negro donde fueron todos los que buscan su centro. Sí, hoy te quise como nunca. Fuiste la música que puso sangre en mis alas. La luz resbalando en el sexo a pesar de su oscuridad.
Cuando el amar es el juguete del diablo, en las manos se sienten todas las estrellas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

La realidad se esconde en un túnel de piedra. Donde te atreves a tocar el fuego quieto. La realidad robó una trama celeste. La colocó en los ojos de tus dedos que veían en lo negro. Dormiste despierto, con el placer único encerrado en el suelo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Víctor

Era una noche polar. Las cuatro de la mañana y sin conciliar el sueño. Ana pensó en pasear por la playa. Miró por la ventana y vio que las nubes amenazaban con desgajarse en aire sucio.

Convencería a Víctor. Le diría que necesitaba ser vaganbunda, que las paredes empezaban a moverse hacia el interior. Cedería. El truco estaba en hacerle pensar que era él quien quería pasear. Se puso a trabajar. Mientras lo hacía recordó que hubo un tiempo en el que él entendía cada temblor, cada roce. Entendía el sonido del silencio. Sólo su tacto sabía traducir el fracaso del lenguaje en las horas nocturnas.

Se sobresaltó al moverse Víctor bruscamente, pero no era un movimiento propio, era el vaivén de la mano de Ana sobre su cuerpo. Víctor estaba inerte. Ni sacudiéndolo fuerte lo hacía despertar. Tuvo que pegar las yemas de los dedos a sus párpados y separarlos con fuerza. Los dejó tan abiertos que nunca más se cerrarían. Sus ojos azabache se burlaban de ella. Se reían antes de ser felices. Pidió que la acompañase. Le venía la náusea despacito, le dijo, se creía embotellada, con lagunas de sueño. Quería sentir la brisa. Respirar el mar.

Miró a Víctor y vio su rostro desarticulado. Miró por la ventana y vio árboles juguete.

Deambularon por una calle vacía. Se encendía alguna luz que no iluminaba a nadie creando un juego de espejos y sombras que salían por puertas y ventanas absurdas. Era la agonía de lo sensual. Caminaron escuchando sus pasos en otra calle. Se metieron entre las dunas. Habían estado allí muchas veces antes. Era un espacio describiendo el signo de lo imposible. Se sentó en la arena mirándolo fijamente. ¿Qué nos ha pasado Víctor? Te he querido como nunca quise a nadie. Como no podré querer ya más.

Abrí el bolso, cogí el cuchillo, saqué el corazón de lana, lo tomé en mis manos, lo besé con pausa, lo lanzé lejos, se cayó en un bote de basura. Me levanté y miré a Víctor en el suelo. Sin tripas, con ojos: de cristal, mirándome. De vuelta a casa, una nube de este mundo y otra del otro caminaron junto a mí. Llegué tiritando, calada hasta los huesos. Era una noche polar, en la que un solo sueño ordena lo vivido. Tenía nueve años.

martes, 22 de septiembre de 2009

Desando las calles. La angustia araña el cristal de mi reflejo al ver ciudades que se borran a sí mismas.
Es el gesto febril de alguien a quien no le importa ser entendido, es el cuerpo curvado en interrogación.

jueves, 28 de mayo de 2009

Límite

Te lo dije. Su ausencia es presencia. Forma sin espacio en lo visible. Te advertí. Ahora eres un bote de sopa Campbell. Joder, mira todo lo triste, mira en qué forma se presenta. Aborrezo el pop-art. Te lo dije, es una relación rebote, una teoría pelota. Continuaste avanzando. Mundo profundo el de tus pasos. Así vienes, con los testículos brillando bajo el brazo. Te lo dije: el mundo parecía ser real aquel día.

sábado, 16 de mayo de 2009

*


Una noche
los cuervos anhelarán la delicia
el mar será lágrimas caídas
el otoño traerá la risa grotesca del idiota.
En la mañana
un reloj silencio te hará mujer muerte
cuerpo lengua
rosa fango.

miércoles, 6 de mayo de 2009

D


Desconocido, quiero mutilar tu risa negra. intensificar mi sombra con tus garras intensas. seguir sentada en el camino.

Desconocido, quiero sentir tu espacio mutilado.describir enigmas en tu espalda. regresar noche y mañana.esperar en tu sonrisa rara.

Desconocido, eres tiempo inerte. luz de piedra en las manos.

domingo, 12 de abril de 2009

Una Mentira



Odio a los hombres: todos creyeron ser mejor que yo. A las mujeres las relego a la cloaca: ninguna podrá ya ser mía. En la futilidad de una vida tan falsa, mi corazón desafía el todo y dentro de mi crece una serpiente enferma, una compulsión sublime.

Atravesaré el cuerpo de los amantes, amputaré su alegría. Seré una sirena sangrienta, una doncella estrangulada, un sueño y un premio merecido hace tiempo.

Tendré un sentimiento de equidad corrupta para aliviar a esa serpiente mórbida. Nadie que nace envenenado puede sufrir por los ojos de una puta.

jueves, 12 de marzo de 2009


¿Por qué
no

escribir
lo que me duele?
porque
mi
piel
es
toda
de
aliento
por
saberme
con la agonía de atrapar un rayo de luz
en
el
viento.

jueves, 26 de febrero de 2009

lilac wine

Existir es pudrirse. Llevo tiempo escuchándoselo a mi ácaro.Desde que no recuerdo ese otro nombre que llevo dentro. Desde que ciertas personas ven en mí a la persona que casi nunca soy.

Cuando escuché que la abandonó, que la dejó jodida, me dije que abandonarnos a nosotros mismos era algo para lo que más o menos estábamos preparados, pero que no nos abandonen, que aquellos que pensamos que nos pertenecen no se vayan, porque el olor de la putrefacción no compartida es algo inaguantable.

viernes, 9 de enero de 2009

Memoria

El día en que me dije que todo estaba inventado ya había leído Molloy:
"No inventamos nada, creemos inventar cuando en realidad nos limitamos a balbucear la lección, los restos de unos deberes escolares aprendidos y olvidados, la vida sin lágrimas, tal como la lloramos. Y a la mierda."

Estaba dispuesta a creer a Beckett, a creerle aunque no hubiese futuro. Estaba dispuesta a creerle porque también se aplicaba a los recuerdos. Están todos inventados. Es decir, que cada vez que recuerdo algo no lo estoy recordando realmente, estoy recordando un último recuerdo y así sucesivamente. Me entristece pensar que no tengo recuerdos verdaderos sobre el olor del mar, sobre la lluvia, sobre tu piel...

Por supuesto, esto tampoco lo he inventado yo, me limito a recordar... Y a la mierda.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los besos son espuma

Hubo un tiempo en que creí que todo era este sueño: que si alzaba la cara al cielo podía ver sus besos incrustados en las puertas de emergencia de los aviones. Que eventualmente se materializarían y los sentiría tibios sobre mí.

Hoy una idea me niega el derecho a soñar: que sólo era el reflejo de una vida en que los besos estaban recogidos dentro de un espejo cóncavo, bajo otras proporciones, caricaturas de los originales que nunca se materializaron.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Decadencia

Odio mi cuerpo. Odio su debilidad, el hecho de que sea temporal, una cáscara quebradiza que encierra mi persona sin tener siquiera un buen motivo para hacerlo.

Puedo sentir su fragilidad cuando me despierto, cuando miro el mar, cuando el dolor baila en el pecho, cuando el corazón late fuerte, afirmando su despotismo.

Puedo imaginar mis neurotransmisores, conexiones sinápticas, intestinos y ovarios descargando impulsos eléctricos o regalando fluidos a través de la materia. Esta energía que se mueve dentro de lo voluptuoso produce un malestar agradable que da los medios para pensar o existir.

Existir es comprender. Precisamente: todas y cada una de mis partes están bajo el halo de una innecesaria e inevitable decadencia.

lunes, 3 de noviembre de 2008

De súbito
no he nacido
no he muerto

el centro de la sombra
es la sombra en mi espera
(A. Pizarnick)

Existe una gran divergencia entre lo que percibimos que somos y la imagen que los demás tienen de nosotros. A veces los propios errores, fracasos y grietas nos son revelados por el escrutinio periférico. Siento entonces un impulso malévolo que me invita a variar la calidad de los valores en los que la vida se ejecuta, entre aquel que me acusa y yo. Un impulso que se manifiesta sobre mi cuerpo con una sonrisa pomposa e inadecuada.

La sonrisa se transforma en subjetividad. Puesto que sólo tengo conciencia de mí misma y de nadie más, parece lógico que por cuestiones de existencia, saciarme de forma individual sea el único fin que deba tratar de conseguir. Cada faceta de mí me pertenece. No hay divergencia. ¿ O piensas tú impedir que me deleite con mi propia opulencia?

martes, 14 de octubre de 2008

Alegría Geométrica

Dicen que la alegría radica en la anticipación y en el recuerdo. Esto es sólo cierto de forma parcial, porque en mi mente la alegría tuvo un tercer grado. Uno raro. Que vivió en el cerebro y el cuello, cuando todo a mi alrededor fue, por unos breves instantes, simplemente perfecto.

El sol esa mañana era intenso. Se colaba por la ventana dejándome sola en medio de la luz. Estaba quieta en la cama, vagando entre pensamientos vírgenes arrancados de las memorias del sueño.

Al verlo me sobresalté. Después lo miré con detenimiento y calculé que tendría un metro de longitud. Parecía estar constituido por cápsulas geométricas semejantes al papel viejo, por un compendio de segmentos largos y convexos. Estrecho en la cola, ancho en los hombros. La cabeza era pequeña pero distinguible. Tenía ojos, o más bien un facsímile de éstos que llamaban la atención por la lógica de su forma más que del color. Debía de haber salido de algún mueble. Se arrastraba por el suelo, ciego, sin intención aparente.

Recuerdo entonces haber sentido esa incontenible alegría que viene de lo inmediato. Tenía todas las variables bajo mi control. La satisfacción me invadió como un golpe de adrenalina. Sentí excitación y miedo. La visión me provocó un placer que procedía de la mezcla de sentir que perteneces y del riesgo de perpetuar adonde perteneces.

viernes, 3 de octubre de 2008

Dos/Una

Aura es anómala. Una mujer que afirma su valor rechazando la venta de sí misma, que abraza el contrato de moralidad. Una persona seria. Comedida y discreta.

Aura también sabe que puede llegar a ser obscena de manera hiperbólica. Es entonces cuando deja de observar como Aura y empieza a mirar como Ariel.
En una sociedad organizada por obligaciones contractuales, el acto de Ariel representa el único modelo posible de mujer honesta.

Aura desparece. Es un proceso muy simple: al desvanecerse una cara, se produce otra. No al estilo Dorian Gray, más bien hay que poseer la cualidad de olvidar selectivamente quién se es.

Es cierto que no siempre es fácil ocultar a Aura de la presencia de Ariel. Cuando aparecen juntas el resultado es catastrófico. Surge una relación especular tremenda y ambas ven el reflejo de un ser repulsivo. Por separado, sin embargo, son encantadoras.

Un día en que aparecieron las dos, Aura se dio cuenta de que el reflejo de Ariel no le molestaba y eso la entristeció tiernamente.

martes, 23 de septiembre de 2008

fake plastic mask

Mi tragedia no es quién soy. Son las circunstancias que llevaron a perderme en un huracán de abstracciones, medias verdades, elucubraciones y también en algo bonito y superfluo. Espero haya algo más. Debajo de la piel. Encima de los ojos, pero pudiera estar equivocada. Si todos somos la acumulación de varias mimesis, quizá haya gente que imite la felicidad. Las máscaras son increíblemente sexys. Le descatalogan a uno de forma irresponsable y sensual. Es como tomarte un respiro de tanta humanidad. La gente podría expresarse con tanta facilidad, si no tuviesen caras...

Le pregunté a un amigo qué pensaba él que era amar a una mujer. Porque yo no he amado por amarle, no porque le haya amado, sino porque quería ser él. Quería poseerle, absorberle, quería tragármelo y que nos hiciésemos uno. Mi amigo me contestó que amar es una esclavitud abismal. ¿A qué?
A la existencia diaria de ese ser.
¿Cómo lo soportas?
Por su imagen, activa el hambre en mi mente.
Dejemos entonces que el estómago sufra.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Subterráneo

Me miraba. Era él. Lo conocía muy bien. Íbamos los dos en el mismo vagón, frente a frente. La mirada es lo más profundo que hay. Sostuvo sus ojos fijos en los míos y articuló tres o cuatro frases siniestras. En la siguiente estación y sin darme tiempo a preguntar, bajó.

Decidí no salir del metro en unas cuantas horas, necesitaba el sonido del tren contra las vías para entender el significado de sus palabras. Después me di cuenta de que aquello sólo era el principio de una vida subterránea.

The betrayal of images

The betrayal of images
no te fies de lo que veas, de lo que oigas, de lo que sientas...